Corrientes filosóficas y educativas: El romanticismo y el idealismo alemán.
Introducción a la unidad
El romanticismo y el idealismo alemán se desarrollaron desde finales del siglo XVIII hasta principios del XIX. Estas dos corrientes coinciden en que el conocimiento puede extenderse a la realidad en sí y conciben esta realidad como una totalidad espiritual y orgánica. Se distinguen porque mientras el romanticismo defiende la primacía de los sentimientos y la imaginación (Goethe), el idealismo establece el primado de la razón (Hegel).
Desde el punto de vista de la educación, la humanidad es vista como el fin de la educación (Pestalozzi); así mismo la educación se entiende como un medio para reforzar la nacionalidad al contribuir a la abolición del particularismo y favorecer la opción por la universalidad (Hegel), como labor de humanización (Humboldt) y como medio ideal para promover el autodesarrollo de la vida (Goethe). Se hace énfasis en el juego y el trabajo, en los cuales el pensar y la acción se identifican (Pestalozzi, Fröebel), y en la moral social.
En el romanticismo y en el idealismo la libertad significa oposición a la necesidad de la naturaleza, pero oposición que ha de resolverse en una síntesis más perfecta. La humanidad marcha hacia sus propios fines, a los que ha de subordinarse el proceso educativo.
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