Antropología Pedagógica
sábado, 12 de marzo de 2011
sábado, 20 de noviembre de 2010
Tema 1.1.1 Wolfgang Goethe. Naturaleza, vida e individuo. Historia, devenir y acción. Educación naturalista e individualista.

Actividad 2. Responde a las siguientes preguntas:
a) ¿Cómo concibe Goethe a la naturaleza?
Goethe concibe a la naturaleza como un todo animado por la presencia divina. En lugar de un enfoque mecanicista utiliza un enfoque dinámico y vitalista, en la que la humanidad y la naturaleza forman parte una de la otra de una manera armónica pero regidas por una fuerza primitiva.
"Supone a la vida como una corriente, un impulso en constante actividad y creación". (Curiel, M)
No la concibe como algo acabado y dado para siempre, sino como un proceso, "como una fuente de actividad y diversidad de la que fluyen y se alimentan las individualidades" (Curiel, M.).
Goethe habla de una protoforma que en su opinión actúa como mediador entre la individualidad y el devenir total.
La naturaleza se manifiesta en los individuos de manera que es una expresión de la universalidad, esto no tiene relación con las concepciones renacentista ni de la ilustración sobre el individuo. En la visión de Goethe hay una metamorfosis constante, hace una relación a un movimiento pendular quiza la vida y la muerte, el calor y el frío, el bien y el mal. "La naturaleza, en la obra de Goethe, frisa en lo contradictorio para lograr lo armónico, y el hombre habrá de acercarse a lo simple buscando lo inmenso y penetrar en lo misterioso para encontrarse en lo manifiesto" (Curiel, M.)
Para Goethe la protoforma se manifiesta en las grandes personalidades de manera más fuerte que en seres comunes y habla de un espíritu manifestado a través de estas personalidades. "Polaridad y gradación son los grandes móviles de la naturaleza que incitan a la actividad y la acción creadora" (Curiel, M)
El arte es entonces la armonía de la forma y contenidos internos descubiertos en la naturaleza y sintetizados en un producto humano que manifiesta la belleza que es verdadera, dándole al espectador una experiencia estética en la que el sentimiento, el pensamiento y la intuición se unen.
c) ¿Cómo caracteriza a la historia?
La corriente de la vida y del devenir del todo saturada de individualidad es la concepción común a la naturaleza y la historia No es el produto
Curiel, M., Yurén, T. "Fausto de Goethe: una expresión de la renovación intelectual alemana de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Cuadernos de Historia de las Ideas. México, UPN. P.p. 14-23.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Tema 1.1 Rasgos Generales del Romanticismo

Actividad 1. Expresa los rasgos generales del Romanticismo.
El romanticismo es una categoría universal que caracteriza una determinada actitud del espíritu humano. Se caracteriza de un modo popular "lo romántico" por la actitud prevalentemente sentimental e idealista en las manifestaciones de la poesía, del amor humano, de la visión espiritual de las cosas.
Viene del Romancesco, referente al romance caballeresco medieval y en inglaterra se identifica con lo gótico y medieval del siglo XVIII en contraposición con la visión clásica y antigua.
La bandera del romanticismo fue alzada por primera vez como enseñanza del "movimiento de Jena" que se formó en torno a los hermanos Schlegel y su revista "Athenäum", con sus amigos novalis y Tieck, por los años 1798-99.
La difusión en Europa del romanticismo fue debida en gran parte a los hermanos Schlegel con la rápida traducción de sus obras y sus largos viajes por París, Italia, Inglaterra y Escandinavia, que les pusieron en contacto con hombres de letras de esos países.
El mismo fondo ideológico del contemporáneo Goethe (1749-1832), con su naturalismo y exaltación panteísta de la vida y de la naturaleza en evolución.
Las raices profundas se encuentran en el pensamiento filosófico. La escuela romántica, que constituye y forma este clima estético-literario, recibe su primer impulso de la doctrina de Fichte.
El yo de Fichte es una actividad infinita, absoluta, divina, que continuamente se limita sólo para avanzar más allá del límite. La autolimitación del yo se hace necesaria, porque el yo es esencialmente actividad moral, y lamoralidad significa esfuerzo, pero también límite. Más cuando la escuela romántica transfiere el principio de la actividad infinita del plano moral al plano estético, la necesidad de autolimitación desaparece. La consecuencia es que lo infinito se debe poner ya no en forma de razón, sini en forma de sentimiento.
Los románticos apelan al sentimiento más que a la razón, y se abandonan sin freno a un sentimiento igualmente absoluto.
El idealismo de Schelling: inspira a los románticos la visión estética de la vida. Lo bello es el ideal supremo, y la poesía, la manifestación más patente de la actividad creadora del espíritu humano. El arte es la manifestación del absoluto, la síntesis total de lo real, la forma suprema del vivir humano.
En el romanticismo se exalta cuanto hay de irracional y de espontáneo en el espíritu humano, la inmediatez y el poder de los sentimientos, contra el racionalismo abstracto y geometrizante de las ideas claras y distintas. El romanticismo es la edad de los grandes ideales, sobretodo históricos, tradicionales, sentimentales: ideales de la patria y de la libertad política, del arte y de la belleza, de la soledad heroica y de la acción temeraria, del amor frenético y de la contemplación de la vida y de la muerte. Lo romántico no sabe quedarse a la mitad; es siempre totalitario. Hay en el una generosidad heroica, un desprecio por lo común y una exaltación de lo excepcional.
La naturaleza ya no es para los románticos el sistema mecánico de fuerzas de la concepción cartesiana, sino un todo orgánico y viviente que llega a su culminación en el espíritu humano como órgano de la conciencia del universo.
Urdanoz, Teófilo. "El romanticismo filosófico. Origen y caracteres". Historia de la Filosofía. Madrid, BAC, 1975. Tomo IV. P.p. 255-259.
Temario de la unidad
1.1 Rasgos generales del Romanticismo
1.1.1 Wolfgang Goethe. Naturaleza, vida e individuo. Historia, devenir y acción. Educación naturalista e individualista.
1.2 Rasgos generales del idealismo
1.2.1 Georg Wilhelm Friederich Hegel. La dialéctica. Lógica. Filosofía de la naturaleza. Filosofía del espíritu. La Historia. La educación como medio de espiritualización del hombre.
1.3 Rasgos generales del pensamiento educativo del romanticismo y del idealismo.
1.3.1 Heinrich Pestalozzi. El humanismo social.
1.3.2 Friederich Fröebel. La pedagogía romántica. El jardín de niños.
1.3.3 Wilhelm von Humboldt. Educación liberal y humanística.
1.1.1 Wolfgang Goethe. Naturaleza, vida e individuo. Historia, devenir y acción. Educación naturalista e individualista.
1.2 Rasgos generales del idealismo
1.2.1 Georg Wilhelm Friederich Hegel. La dialéctica. Lógica. Filosofía de la naturaleza. Filosofía del espíritu. La Historia. La educación como medio de espiritualización del hombre.
1.3 Rasgos generales del pensamiento educativo del romanticismo y del idealismo.
1.3.1 Heinrich Pestalozzi. El humanismo social.
1.3.2 Friederich Fröebel. La pedagogía romántica. El jardín de niños.
1.3.3 Wilhelm von Humboldt. Educación liberal y humanística.
Objetivos específicos de la unidad
- Reconocer los rasgos caracter´siticos del pensamiento filosófico y educativo del Romanticismo y del idealismo alemán, además de identificar algunas de las tesis filosóficas de sus principales filósofos y comprender los argumentos que justifican sus ideas.
- Valorar críticamente las posiciones filosóficas de los autores tratados.
- Conocer la reflexión que lleva a cabo cada uno de los personajes abordados en la unidad, en torno a la educación.
- Responder a las preguntas: ¿qué es educar?, ¿porqué educar?, ¿para qué educar?, ¿cómo educar? y ¿con base en qué valores educar?, en cada una de las teorías educativas estudiadas.
- Valorar críticamente las teorías educativas abordadas.
UNIDAD I
Corrientes filosóficas y educativas: El romanticismo y el idealismo alemán.
Introducción a la unidad
El romanticismo y el idealismo alemán se desarrollaron desde finales del siglo XVIII hasta principios del XIX. Estas dos corrientes coinciden en que el conocimiento puede extenderse a la realidad en sí y conciben esta realidad como una totalidad espiritual y orgánica. Se distinguen porque mientras el romanticismo defiende la primacía de los sentimientos y la imaginación (Goethe), el idealismo establece el primado de la razón (Hegel).
Desde el punto de vista de la educación, la humanidad es vista como el fin de la educación (Pestalozzi); así mismo la educación se entiende como un medio para reforzar la nacionalidad al contribuir a la abolición del particularismo y favorecer la opción por la universalidad (Hegel), como labor de humanización (Humboldt) y como medio ideal para promover el autodesarrollo de la vida (Goethe). Se hace énfasis en el juego y el trabajo, en los cuales el pensar y la acción se identifican (Pestalozzi, Fröebel), y en la moral social.
En el romanticismo y en el idealismo la libertad significa oposición a la necesidad de la naturaleza, pero oposición que ha de resolverse en una síntesis más perfecta. La humanidad marcha hacia sus propios fines, a los que ha de subordinarse el proceso educativo.
Introducción a la unidad
El romanticismo y el idealismo alemán se desarrollaron desde finales del siglo XVIII hasta principios del XIX. Estas dos corrientes coinciden en que el conocimiento puede extenderse a la realidad en sí y conciben esta realidad como una totalidad espiritual y orgánica. Se distinguen porque mientras el romanticismo defiende la primacía de los sentimientos y la imaginación (Goethe), el idealismo establece el primado de la razón (Hegel).
Desde el punto de vista de la educación, la humanidad es vista como el fin de la educación (Pestalozzi); así mismo la educación se entiende como un medio para reforzar la nacionalidad al contribuir a la abolición del particularismo y favorecer la opción por la universalidad (Hegel), como labor de humanización (Humboldt) y como medio ideal para promover el autodesarrollo de la vida (Goethe). Se hace énfasis en el juego y el trabajo, en los cuales el pensar y la acción se identifican (Pestalozzi, Fröebel), y en la moral social.
En el romanticismo y en el idealismo la libertad significa oposición a la necesidad de la naturaleza, pero oposición que ha de resolverse en una síntesis más perfecta. La humanidad marcha hacia sus propios fines, a los que ha de subordinarse el proceso educativo.
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